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Lo malo de llorar cuando uno pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza, como quien dice, se pica, y ya no puede parar.

Como agua para chocolate, novela de la escritora mexicana Laura Esquivel

Gustavo tenía una cámara pero un día desapareció, sin cámara solo le quedaba la opción de dibujar. Dibujar le llevaba mucho más tiempo, cada vez que algo le gustaba y quería retenerlo en el recuerdo, ya no era cuestión de un click, ahora tenía que sentarse, observar, retener detalles y garabatear con un boli sobre ese nuevo álbum de fotos improvisado en el que se había convertido su bello cuaderno de viaje.

Yo vi ese ese maravilloso cuaderno lleno de dibujos e historias de su viaje. 

Señoras conversando, Chichicastenango. Guatemala
Quesadillas, México
Cholita vendiendo papas, La Paz. Bolivia
Madres de Plaza de Mayo, Buenos Aires. Argentina
Vendedoras de flores, Chichicastenango. Guatemala
Frida y Diego, México

Ande y pórtese usted bien con la radio durante el viaje, que son 9 horas ,o sabe Dios si alguna más. De veras que llevo el corazón muy roto para escuchar boleros y rancheras, tenga usted compasión.

Señora al conductor de un autobús mientras subía lentamente los bártulos, México